Toda mi vida me sentí incomprendida respecto al arte, mi familia valoraba que me gustase pintar pero a la vez no lo entendían, de igual manera mis amigos de la escuela y de la iglesia no entendían porque lo hacía con tanto afán.
Aventurarme a estudiar historia del arte en México fue totalmente un reto, sabía que sería díficil pero algo dentro de mí me decía que Dios quería que lo hiciera y yo confiando totalmente en ello decidí arriesgarme. Por fin, después de mucha búsqueda logré ingresar en una universidad privada, aunque mi carrera era totalmente teórica no deje de lado la parte práctica, yo seguía pintando, sabía que este gusto tenía un propósito aunque todavía no sabía ¿cuál?.Mientras tanto Dios inquietaba mi corazón con las misiones, después de haber trabajado toda mi carrera universitaria con Cruzada Estudiantil y Profesional para Cristo sabía que no podía quedarme con los brazos cruzados, él quería que yo aplicara lo aprendido, sabía que tenía un plan con las misiones y con el arte y que yo era parte de el pero que encontrar este propósito no sería fácil. Hallar una comunidad de artistas cristianos siempre ha representado un reto casi imposible para mí, muchas iglesias no consideran el arte como espiritual, pareciera que incluso esta parte es vetada.
Pasé mucho tiempo orando y preguntándole a Dios ¿cómo podía usar mis dones y talentos para él? ¿cómo podía honrarlo con mis carrera y profesión? Fue cuando encontré OM Arts International y "Escala 35.31" siendo el primer campamento de Arte cristiano en Latinoamérica había sido una respuesta total a mis oraciones, aun no tengo las palabras exactas para describir lo que sentí cuando vi a cientos de artistas jóvenes que como yo quieren usar sus dones y talentos para la gloria de Dios, estaba totalmente feliz de haber encontrado una familia.
Durante el evento recordaba en mi mente un vídeo musical llamado "No rain" de un grupo de rock alternativo "Blind melon", se trata de una niña vestida de abeja a la que siempre le gustó bailar tap, de hecho el vídeo comienza con una participación muy corta de ella en el escenario y en dónde el público después de unos segundos se empieza a burlar de ella.
Triste y decepcionada abandona el escenario y comienza a buscar alguien que la entienda pero nadie parece valorar lo que hace (este vídeo lo vi cuando yo era muy pequeña y se había quedado por mucho tiempo en mi mente porque yo siempre me había sentido así)... Al final del vídeo después de mucha búsqueda la pequeña niña por fin encuentra un grupo de personas que como ella están vestidas de abeja y comienzan a bailar y a cargarla en brazos.
Algo así sentí yo al estar rodeada de tantos artistas, talentosísimos y enamorados de Jesús, pude entender que Dios había estado escuchado todo el tiempo mis oraciones aunque en algún momento yo no lo sentí así, él sólo quería que yo fuese paciente y que esperara en sus tiempos, no en los míos.
Sé que por ahí hay otros incomprendidos del arte como yo que desean usar todo lo que saben para "algo" sé que ahora después de Escala nuestra misión es decirles que ese "algo" se llama Jesús y que él es quien puso esos dones en sus corazones, ahora sólo es cuestión que los empujemos a descubrirlo y que los usen para su gloria.
Are montes


No hay comentarios:
Publicar un comentario